Historia

Arte y comodidad de cara al siglo XXI

Para lograr el estilo único que ostenta Hotel Rugendas, es necesario mirar atrás. El arte, de la mano con los viajes y el espíritu elegante que posee, han sido los rasgos fundamentales de la existencia de este Hotel desde sus inicios.

El edificio en el que nos encontramos fue construido en 1996. Como un pacto amistoso, nació la idea entre las conversaciones de seis amigos, los actuales directores, quienes soñaban con formar un Hotel especial en el barrio El Golf, en Santiago de Chile.  El detalle que aglutinaría todo el esfuerzo y que le daría el sello distintivo a este lugar sería, claramente, el arte. 

El nombre con el que se bautiza esta experiencia, entonces, está inspirado en Juan Mauricio Rugendas, un pintor costumbrista alemán que recorrió Chile entre 1834 y 1844. Rugendas inmortalizó con su pincel la hospitalidad y el alma de los chilenos de fines del siglo XVIII. Parte de sus obras, cargadas de sentido, se exhiben en las paredes del lugar y van materializando así la estela cultural y artística que nutre el espíritu del Hotel.

El espíritu aventurero del pintor y su especial registro de la realidad - ejes temáticos de la experiencia hotelera en Rugendas - se ha transformado con el pasar de los años.  En tiempos modernos es muy importante continuar con este legado, muy centrado en los detalles y en el sello personal de cada ciudad. Por esta razón nuestro Hotel acoge en sus paredes a expresiones de arte nacional e internacional que muestran diversas interpretaciones de la cultura local.

El énfasis en la calidez y la unicidad que distingue al pueblo chileno es la médula que recorre todas las obras de los intrépidos fotógrafos que han pisado la misma tierra que otrora el pintor Rugendas.  Esa mirada aventurera, centrada en la tibieza de los chilenos es lo que el arte del Hotel Rugendas quiere comunicar.